sábado, 31 de mayo de 2014

María proclama la grandeza del Señor por las obras que ha hecho en ella

Lectura Patrística

San Beda el Venerable, presbítero
Homilías (Libro 1,4: CCL 122,25-26.30)
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. Con estas palabras, María reconoce en primer lugar los dones singulares que le han sido concedidos, pero alude también a los beneficios comunes con que Dios no deja nunca de favorecer al género humano. 
Proclama la grandeza del Señor el alma de aquel que consagra todos sus afectos interiores a la alabanza y al servicio de Dios y, con la observancia de los preceptos divinos, demuestra que nunca echa en olvido las proezas de la majestad de Dios. 
Se alegra en Dios, su salvador, el espíritu de aquel cuyo deleite consiste únicamente en el recuerdo de su creador, de quien espera la salvación eterna. 
Estas palabras, aunque son aplicables a todos los santos, hallan su lugar más adecuado en los labios de la Madre de Dios, ya que ella, por un privilegio único, ardía en amor espiritual hacia aquel que llevaba corporalmente en su seno. 
Ella con razón pudo alegrarse, más que cualquier otro santo, en Jesús, su salvador, ya que sabía que aquel mismo al que reconocía como eterno autor de la salvación había de nacer de su carne, engendrado en el tiempo, y había de ser, en una misma y única persona, su verdadero hijo y Señor. 
Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. No se atribuye nada a sus méritos, que toda su grandeza la refiere a la libre donación de aquel que es por esencia poderoso y grande, y que tiene por norma levantar a sus fieles de su pequeñez y debilidad para hacerlos grandes y fuertes. 
Muy acertadamente añade: Sunombre es santo, para que los que entonces la oían y todos aquellos a los que habían de llegar sus palabras comprendieran que la fe y el recurso a este nombre había de procurarles, también a ellos, una participación en la santidad eterna y en la verdadera salvación, conforme al oráculo profético que afirma: Cuantos invoquen el nombre del Señor se salvarán, ya que este nombre se identifica con aquel del que antes ha dicho: Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. 
Por esto se introdujo en la Iglesia la hermosa y saludable costumbre de cantar diariamente este cántico de María en la salmodia de la alabanza vespertina, ya que así el recuerdo frecuente de la encarnación del Señor enardece la devoción de los fieles y la meditación repetida de los ejemplos de la Madre de Dios los corrobora en la solidez de la virtud. Y ello precisamente en la hora de Vísperas, para que nuestra mente, fatigada y tensa por el trabajo y las múltiples preocupaciones del día, al llegar el tiempo del reposo, vuelva a encontrar el recogimiento y la paz del espíritu.
R/. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Y María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor.»
V/. Venid a escuchar, os contaré lo que Dios ha hecho conmigo.
R/. «Proclama mi alma la grandeza del Señor.»

viernes, 30 de mayo de 2014

Papa Francisco: El don de ciencia nos enseña a custodiar la creación y a no destruirla

Papa Francisco / Foto: ACI Prensa (Daniel Ibáñez)

VATICANO, 21 May. 14 / 09:41 am (ACI/EWTN Noticias).- En su Audiencia General de este miércoles, el Papa Francisco continuó su catequesis sobre los dones del Espíritu Santo, abordando en esta ocasión el don de ciencia, el cual, afirmó, ayuda a percibir la grandeza de Dios a través de la creación y enseña a custodiar este regalo para el beneficio de todos y no caer en algunas actitudes excesivas o equivocadas que lleven a su destrucción.


Ante los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el Papa aclaró que este don no se limita al conocimiento humano de la naturaleza. “Cuando nuestros ojos son iluminados por el Espíritu Santo, se abren a la contemplación de Dios, en la belleza de la naturaleza y en la grandiosidad del cosmos, y nos llevan a descubrir cómo cada cosa nos habla de Él, cada cosa nos habla de su amor”.


A continuación la catequesis completa gracias a la traducción de Radio Vaticana:


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!


Hoy queremos resaltar otro don del Espíritu Santo, el don de ciencia. Cuando se habla de ciencia, el pensamiento va inmediatamente a la capacidad del hombre de conocer siempre mejor la realidad que lo circunda y de descubrir las leyes que regulan la naturaleza y el universo. Pero la ciencia que viene del Espíritu Santo no se limita al conocimiento humano: es un don especial que nos lleva a percibir, a través de la creación, la grandeza y el amor de Dios y su relación profunda con cada criatura.


Cuando nuestros ojos son iluminados por el Espíritu Santo, se abren a la contemplación de Dios, en la belleza de la naturaleza y en la grandiosidad del cosmos, y nos llevan a descubrir cómo cada cosa nos habla de Él, cada cosa nos habla de su amor. ¡Todo esto suscita en nosotros gran estupor y un profundo sentido de gratitud!


Es la sensación que sentimos también cuando admiramos una obra de arte o cualquier maravilla que sea fruto del ingenio y de la creatividad del hombre: de frente a todo esto, el Espíritu nos lleva a alabar al Señor desde lo profundo de nuestro corazón y a reconocer, en todo lo que tenemos y somos, un don inestimable de Dios y un signo de su infinito amor por nosotros.


En el primer capítulo del Génesis, precisamente al inicio de toda la Biblia, se pone en evidencia que Dios se complace de su creación, subrayando repetidamente la belleza y la bondad de cada cosa. Al final de cada jornada, está escrito: “Dios vio que era cosa buena”. Pero si Dios ve que la creación es una cosa buena y una cosa bella, también nosotros tenemos que tener esta actitud: de ver que la creación es cosa buena y bella. Y con el don de la ciencia, por esta belleza, alabamos a Dios, agradecemos a Dios por habernos dado ¡tanta belleza! Y este es el camino.


Y cuando Dios terminó de crear al hombre no dijo “vio que era cosa buena”, dijo que era “muy buena”, nos acerca a Él. Y a los ojos de Dios nosotros somos lo más bello, lo más grande, lo más bueno de la creación. Pero padre, ¿los ángeles? ¡No! Los ángeles están más abajo nuestro, ¡nosotros somos más que los ángeles! Lo escuchamos en el libro de los Salmos. ¡Nos quiere el Señor! Debemos agradecerle por esto.


El don de la ciencia nos pone en profunda sintonía con la Creación y nos hace partícipes de la limpidez de su mirada y de su juicio. Y es en esta perspectiva que logramos captar en el hombre y en la mujer el culmen de la creación, como cumplimiento de un designio de amor que está impreso en cada uno de nosotros y que nos hace reconocernos como hermanos y hermanas.


Todo esto es fuente de serenidad y de paz y hace del cristiano un gozoso testigo de Dios, en las huellas de San Francisco de Asís y otros muchos santos que supieron alabar y cantar su amor a través de la contemplación de la creación. Al mismo tiempo, sin embargo, el don de ciencia nos ayuda a no caer en algunas actitudes excesivas o equivocadas.


El primero es el riesgo de considerarnos dueños de la creación. Porque la creación no es una propiedad, que podemos gobernar a voluntad; ni mucho menos, es una propiedad de sólo algunos pocos: la creación es un regalo, es un don maravilloso que Dios nos ha dado, para que lo cuidemos y lo utilicemos en beneficio de todos, siempre con gran respeto y gratitud.


La segunda actitud equivocada es la tentación de quedarnos en las criaturas, como si éstas pudieran ofrecer la respuesta a todas nuestras expectativas. Y el Espíritu Santo con el don de la ciencia nos ayuda a no caer en esto.


Pero yo quisiera volver a la primera vía equivocada “cuidar la creación”, no "adueñarse de la creación". Debemos cuidar la creación, es un don que el Señor nos ha dado, para nosotros, ¡es el regalo de Dios a nosotros! Nosotros somos custodios de la creación, pero cuando nosotros explotamos la creación, ¡destruimos el signo de amor de Dios!


Destruir la creación es decir a Dios: “no me gusta, esto no es bueno”. ¿Y qué te gusta a ti? Me gusto a mí mismo: ¡éste es el pecado! ¿Han visto? La custodia de la creación es precisamente la custodia del don de Dios. Y también es decir al Señor: “gracias, yo soy el dueño de la creación. Pero para hacerla seguir adelante yo no destruiré jamás tu don”.


Y esta debe ser nuestra actitud con respecto a la creación. Custodiarla, porque si nosotros destruimos la creación, la creación nos destruirá. No olviden esto.


Una vez, yo estaba en el campo y escuché un dicho de parte de una persona simple, a la cual le gustaban tanto las flores y él cuidaba estas flores y me dijo: “debemos custodiar estas bellas cosas que Dios nos ha dado. La creación es para nosotros; para que nosotros la aprovechemos bien. No explotarla, custodiarla. “Porque, ¿usted sabe padre?” – así me dijo – “Dios perdona siempre”. Sí, y esto es verdad, Dios perdona siempre. “Nosotros seres humanos, hombres y mujeres, perdonamos algunas veces”. Y sí, algunas no perdonamos. “Pero la naturaleza, padre, no perdona jamás y si tú no la cuidas, ella te destruirá”.


Esto debe hacernos pensar y pedir al Espíritu Santo: este don de la ciencia para entender bien que la creación es el más hermoso regalo de Dios. Que Él ha dicho: esto es bueno, esto es bueno, esto es bueno y este es el regalo para lo más bueno que he creado, que es la persona humana. Gracias.

Francisco y su recorrido por el campo minado de Tierra Santa

El Papa Francisco en el muro que divide Israel de Palestina. Foto: AP / Ariel Schalit


"El Papa nos pidió cercanía a Dios y al Puebl...

"El Papa nos pidió cercanía a Dios y al Pueblo", obispos mexicanos en visita Ad Limina
(RV).- (audio)  Antes de regresar a México, después de su estancia en Roma por la visita Ad Limina que termina el 31 de este mes, hablan desde los estudios de Radio Vaticano, Mons. Ramón Castro, obispo de Cuernavaca y coordinador de la visita Ad Limina de los obispos mexicanos y Mons. Eugenio Lira, secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano, sobre cómo han vivido este encuentro en Roma. “Hemos fortificado los lazos de unión con el sucesor de Cristo y también entre nuestros obispos”, dice Mons. Castro. El secretario de la Conferencia Episcopal recalcó que han querido “manifestar su mutua comunión con el Papa y él nos pidió dos cosas: cercanía con Dios y cercanía con el pueblo. Todo esto nos ha fortalecido para volver renovados a México”. (MZ-RV)

La vida cristiana no es una fiesta, sino “ale...

La vida cristiana no es una fiesta, sino “alegría en esperanza”, dijo el Papa Francisco en su homilía
(RV).- (Con audio)  “Su tristeza se cambiará en alegría”. Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice proclamó como un himno a la alegría cristiana, que, observó, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, dijo, es “alegría en esperanza”. 

San Pablo era muy valiente, porque tenía la fuerza del Señor. El Papa Francisco desarrolló su homilía a partir de esta constatación, centrada, como hemos dicho, en la alegría del cristiano. Ciertamente, observó, algunas veces también el Apóstol de las gentes tenía miedo. “Nos sucede a todos nosotros en la vida – añadió – que tengamos un poco de miedo”. Y nos preguntamos – dijo el Papa – si “no sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos y buscar un compromiso con el mundo”. Pero Pablo – prosiguió – sabía que cuanto “él hacía no les gustaba a los judíos ni a los paganos”, pero no se detiene y por eso debe soportar problemas y persecuciones. Y esto – agregó Francisco – “nos hace pensar en nuestros miedos, en nuestros temores”. A la vez que recordó que también Jesús en el Getsemaní tuvo miedo y angustia. Mientras en su despedida dice claramente a sus discípulos que el “mundo se alegrará” por sus sufrimientos, como sucederá con los primeros mártires en el Coliseo:

“Y nosotros debemos decirnos la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. ¡No toda! Se llora, tantas veces se llora. Cuando estás enfermo; cuando tienes un problema en tu familia con un hijo, con una hija, la esposa, el marido; cuando ves que el sueldo no alcanza hasta fin de mes y tienes un hijo enfermo; cuando ves que no puedes pagar la cuota del crédito inmobiliario de la casa y se deben ir… Tantos problemas, tantos que nosotros tenemos. Pero Jesús nos dice: ‘¡No tengas miedo!’. ‘Sí, estarán tristes, llorarán y también la gente se alegrará, la gente que está contra ti’”.

“También hay otra tristeza – prosiguió el Papa –: la tristeza que nos llega a todos nosotros cuando vamos por un camino que no es bueno”. Cuando, “por decirlo sencillamente”, “vamos a comprar la alegría, la alegría, esa del mundo, esa del pecado, al final hay un vacío dentro de nosotros, hay tristeza”. Y ésta – reafirmó – “es la tristeza de la mala alegría”. La alegría cristiana, en cambio, “es alegría en esperanza, que llega”:

“Pero en el momento de la prueba nosotros no la vemos. Es una alegría que es purificada por las pruebas y también por las pruebas de todos los días: ‘Su tristeza se cambiará en alegría’. Pero cuando vas a lo de un enfermo o a lo de una enferma que sufre tanto es difícil decir: ‘¡Ánimo! ¡Coraje! ¡Mañana tendrás alegría!’. ¡No, no se puede decir! Debemos hacerla sentir como la hizo sentir Jesús. También nosotros, cuando estamos precisamente en la oscuridad, que no vemos nada: ‘Yo sé, Señor, que esta tristeza se cambiará en alegría. ¡No sé cómo, pero lo sé!’. Un acto de fe en el Señor. ¡Un acto de fe!”

Para comprender la tristeza que se transforma en alegría – dijo más adelante el Papa – Jesús toma el ejemplo de la mujer que da a luz: “Es verdad, en el parto la mujer sufre tanto, pero después, cuando el niño está con ella, se olvida”. Lo que queda, por tanto, es “la alegría de Jesús, una alegría purificada”. Esa es “la alegría que queda”. Una alegría – reconoció Francisco – “escondida en algunos momentos de la vida, que no se siente en los momentos feos, pero que viene después: una alegría en la esperanza”. Éste, por tanto, “es el mensaje de la Iglesia de hoy: ¡no tener miedo!”:

“Ser valeroso en el sufrimiento y pensar que después viene el Señor, después viene la alegría, después de la oscuridad sale el sol. Que el Señor nos de a todos nosotros esta alegría en la esperanza. Y el signo de que nosotros tenemos esta alegría en esperanza es la paz. Cuántos enfermos, que están en el final de la vida, con los dolores, tienen esa paz en el alma… Ésta es la semilla de la alegría, ésta es la alegría en la esperanza, la paz. ‘¿Tú tienes paz en el alma en el momento de la oscuridad, en el momento de las dificultades, en el momento de las persecuciones, cuando todos se alegran por tu mal? ¿Tienes paz? Si tienes paz, tú tienes la semilla de aquella alegría que vendrá después’. Que el Señor nos haga comprender estas cosas”.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Por una cultura digital que sea “cultura de e...

Por una cultura digital que sea “cultura de encuentro": los obispos españoles en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales
(RV).- (audio)  Existe "una nueva cultura que está transformando a la humanidad ", es la de la comunicación, gracias a la difusión de las nuevas tecnologías. Esta afirmación la destacan los obispos españoles, en un mensaje titulado "Al servicio de la humanidad ", difundido en vista al 1º de junio, 48ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En el documento, los prelados españoles retoman el tema de la "Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro" que es tema elegido para la jornada de este año por el Papa Francisco.

Observando la globalización de la información, los obispos españoles destacan tanto los riesgos como las oportunidades que ofrecen las nuevas formas de comunicación. Entre los primeros, los obispos subrayan el aislamiento de las personas, el desprecio que se hace del mundo real en beneficio del mundo virtual, la negligencia en el amor y en la caridad, la brecha generacional que se produce entre padres e hijos. Pero al mismo tiempo, las nuevas tecnologías brindan nuevas posibilidades, como la difusión masiva del conocimiento, un acceso más amplio a la cultura, el intercambio de información y experiencias, especialmente entre los jóvenes, que pueden generar movimientos sociales de participación.

De ahí la exhortación de los obispos españoles, para que la cultura digital se convierta en “la cultura del encuentro ", puesto que "las nuevas tecnologías deben estar al servicio de la humanidad" y del " bien común". Por supuesto, en este contexto, un papel fundamental corresponde a los agentes de la comunicación: para ellos, los Obispos piden "una formación adecuada, un profundo conocimiento de la realidad social y una capacidad de discernir que sea fruto de la experiencia", para que de esta manera puedan "ayudar a que la verdad no naufrague en el océano digital, sino que, por el contrario, sea servida con diligencia y con criterio a todos aquellos que reclaman la libertad".

El mensaje de los obispos de España tampoco se olvida de las dificultades de comunicación relacionados con situaciones de conflicto o de la coacción en las que a menudo operan los periodistas: por esto, los obispos lanzan un llamamiento para que se recuerde siempre que "sin comunicación social, sin sus medios y sus profesionales, la sociedad pierde la capacidad de conocer la verdad y de ejercer la libertad". Por tanto “no”, "a la calumnia o al odio", y espacio, en cambio, "a la cercanía entre la gente y a la sonrisa que acompaña el encuentro compartido de la verdad”. Por último, los obispos expresan su gratitud a todos los comunicadores que "llevan adelante esta noble tarea.

ER - RV

miércoles, 28 de mayo de 2014

✉  Somostuiglesia


"El conocimiento recíproco de nuestro patrimonio espiritual, la valoración de lo que tenemos en común y el respeto en lo que nos separa, podrán marcar la pauta para el futuro desarrollo de nuestras relaciones, que ponemos en las manos de Dios". 

Son palabras del Santo Padre en la mañana del lunes en el Centro "Heichal Shlomo", Sede del Gran Rabinato de Israel, donde ha llegado a las 11.15 de este lunes 26 de mayo, en su último día de peregrinación a Tierra Santa.

Hasta allí se ha dirigido para la visita de cortesía a los Grandes Rabinos de Israel, el Gran Rabino askenazí David Lau y el Gran Rabino sefardí Yitzhak Yosef.

Francisco ha sido acogido por el director general del Centro y acompañado hasta la sala donde ha tenido lugar el encuentro con los dos Grandes Rabinos y han compartido unos instantes de charla.

A continuación han pasado a otra sala, donde han pronunciados los discursos. El Papa ha recordado que siendo arz obispo de Buenos Aires contaba con la amistad de muchos hermanos judíos y cómo juntos organizaron provechosas iniciativas de encuentro y diálogo. 

Francisco ha subrayado "el deseo recíproco de conocernos mejor, de escucharnos, de construir lazos de auténtica fraternidad".

Asimismo, Francisco ha aprovechado para recordar que "este camino de amistad representa uno de los frutos del Concilio Vaticano II". 

Y ha afirmado estar "convencido de que cuanto ha sucedido en los últimos decenios en las relaciones entre judíos y católicos ha sido un auténtico don de Dios, una de las maravillas que Él ha realizado, y por las cuales estamos llamados a bendecir su nombre".

Un don de Dios -ha especificado- que "no hubiera podido manifestarse sin el esfuerzo de muchísimas personas entusiastas y generosas, tanto judíos como cristianos". 

A propósito ha querido mencionar el diálogo entre el Gran Rabinato de Israel y la Comi sión de la Santa Sede para las relaciones religiosas con el Judaísmo. 

Es un diálogo comenzó en el 2002 inspirado por la visita de San Juan Pablo II a Tierra Santa. El Papa se ha mostrado confiado en que este diálogo pueda continuar y tenga un futuro luminoso por delante.

Francisco ha indicado que "estamos llamados, como cristianos y como judíos, a profundizar en el significado espiritual del vínculo que nos une".

Explicó que "se trata de un vínculo que viene de lo alto, que sobrepasa nuestra voluntad y que mantiene su integridad, a pesar de las dificultades en las relaciones experimentadas en la historia".

Por parte católica -ha subrayado el Papa- "tenemos la intención de valorar plenamente el sentido de las raíces judías de nuestra fe". Pero, también ha mostrado su confianza en que "también por parte judía se mantenga y, si es posible, aumente el interés por el conocimiento del cristianismo, también en est a bendita tierra en la que reconoce sus orígenes y especialmente entre las jóvenes generaciones".

Finalmente el Papa ha señalado que "juntos podremos dar un gran impulso a la causa de la paz; juntos podremos dar testimonio, en un mundo en rápida transformación, del significado perenne del plan divino de la creación; juntos podremos afrontar con firmeza toda forma de antisemitismo y cualquier otra forma de discriminación"

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Este correo electrónico fue enviado a Ana María García Jiménez (ana_maria_garcia_jimenez@hotmail.com). Si no deseas recibir estos correos electrónicos de Somostuiglesia, puedesdarte de baja aquí. 
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martes, 27 de mayo de 2014

"Hombre, ¿quién eres? ¿En qué te has convertido? ¿Qué horror has sido capaz de hacer?”: El Papa reza en el memorial del holocausto

 

2014-05-26 Radio Vaticana
(RV).- (se actualizó con texto y audio completo del discurso del Papa) Una de les etapas más conmovedoras del recorrido del Papa por Jerusalén en la mañana de este lunes fue la visita al Memorial de Yad Vashem, monumento a la memoria del Holocausto, que contiene algunas urnas con las cenizas de las víctimas de varios campos de concentración nazis. El Papa recorrió a pie con el director del Centro el perímetro del mausoleo. En la sala de la remembranza, después de encender la llama del recuerdo, deponer una corona de flores, saludar a algunos supervivientes del holocausto y leerse un texto del Antiguo Testamento, ante el primer ministro y las autoridades, Francisco hizo una reflexión sobre la fuerza y el dolor del mal deshumano del hombre y sobre las “estructuras del pecado”, que contrastan con la dignidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios. Éstas fueron las palabras del Papa:

“Adán, ¿dónde estás?” (cf. Gn 3,9).
¿Dónde estás, hombre? ¿Dónde te has metido?
En este lugar, memorial de la Shoah, resuena esta pregunta de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”.
Esta pregunta contiene todo el dolor del Padre que ha perdido a su hijo.
El Padre conocía el riesgo de la libertad; sabía que el hijo podría perderse… pero quizás ni siquiera el Padre podía imaginar una caída como ésta, un abismo tan grande.
Ese grito: “¿Dónde estás?”, aquí, ante la tragedia inconmensurable del Holocausto, resuena como una voz que se pierde en un abismo sin fondo…
Hombre, ¿quién eres? Ya no te reconozco.
¿Quién eres, hombre? ¿En qué te has convertido?
¿Cómo has sido capaz de este horror?
¿Qué te ha hecho caer tan bajo?
¿Quién te ha corrompido? ¿Quién te ha desfigurado?
¿Quién te ha contagiado la presunción de apropiarte del bien y del mal?
¿Quién te ha convencido de que eres dios? No sólo has torturado y asesinado a tus hermanos, sino que te los has ofrecido en sacrificio a ti mismo, porque te has erigido en dios.
Señor, escucha nuestra oración, escucha nuestra súplica, sálvanos por tu misericordia. Sálvanos de esta monstruosidad.
Señor omnipotente, un alma afligida clama a ti. Escucha, Señor, ten piedad.
Hemos pecado contra ti. Tú reinas por siempre (cf. Ba 3,1-2).
Acuérdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta máxima idolatría, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que tú modelaste del barro, que tú vivificaste con tu aliento de vida.
¡Nunca más, Señor, nunca más!
(ER - RV)

REFLEXIÓN COMPLETA DEL PAPA

“Adán, ¿dónde estás?” (cf. Gn 3,9).
¿Dónde estás, hombre? ¿Dónde te has metido?
En este lugar, memorial de la Shoah, resuena esta pregunta de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”.
Esta pregunta contiene todo el dolor del Padre que ha perdido a su hijo.
El Padre conocía el riesgo de la libertad; sabía que el hijo podría perderse… pero quizás ni siquiera el Padre podía imaginar una caída como ésta, un abismo tan grande.
Ese grito: “¿Dónde estás?”, aquí, ante la tragedia inconmensurable del Holocausto, resuena como una voz que se pierde en un abismo sin fondo…
Hombre, ¿quién eres? Ya no te reconozco.
¿Quién eres, hombre? ¿En qué te has convertido?
¿Cómo has sido capaz de este horror?
¿Qué te ha hecho caer tan bajo?
No ha sido el polvo de la tierra, del que estás hecho. El polvo de la tierra es bueno, obra de mis manos.
No ha sido el aliento de vida que soplé en tu nariz. Ese soplo viene de mí; es muy bueno (cf. Gn 2,7).
No, este abismo no puede ser sólo obra tuya, de tus manos, de tu corazón… ¿Quién te ha corrompido? ¿Quién te ha desfigurado?
¿Quién te ha contagiado la presunción de apropiarte del bien y del mal?
¿Quién te ha convencido de que eres dios? No sólo has torturado y asesinado a tus hermanos, sino que te los has ofrecido en sacrificio a ti mismo, porque te has erigido en dios.
Hoy volvemos a escuchar aquí la voz de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”.
De la tierra se levanta un tímido gemido: Ten piedad de nosotros, Señor.
A ti, Señor Dios nuestro, la justicia; nosotros llevamos la deshonra en el rostro, la vergüenza (cf. Ba 1,15).
Se nos ha venido encima un mal como jamás sucedió bajo el cielo (cf. Ba 2,2). Señor, escucha nuestra oración, escucha nuestra súplica, sálvanos por tu misericordia. Sálvanos de esta monstruosidad.
Señor omnipotente, un alma afligida clama a ti. Escucha, Señor, ten piedad.
Hemos pecado contra ti. Tú reinas por siempre (cf. Ba 3,1-2).
Acuérdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta máxima idolatría, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que tú modelaste del barro, que tú vivificaste con tu aliento de vida.
¡Nunca más, Señor, nunca más!
“Adán, ¿dónde estás?”. Aquí estoy, Señor, con la vergüenza de lo que el hombre, creado a tu imagen y semejanza, ha sido capaz de hacer.
Acuérdate de nosotros en tu misericordia.



Encuentro del Papa con los periodistas volvie...

Encuentro del Papa con los periodistas volviendo de Tierra Santa
Papa Francisco: «Los gestos más auténticos son los espontáneos»

(RV).- (con audio)  En el vuelo de regreso a Roma, el Papa, tal como había dicho al emprender su Peregrinación a Tierra Santa, mantuvo un encuentro de cerca de 50 minutos con los periodistas que lo acompañaron en estos tres días tan intensos, del II Viaje Apostólico internacional de su Pontificado. El Papa Francisco fue respondiendo a las preguntas con su característica forma directa, serena, sencilla y espontánea. El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede y de nuestra emisora, el Padre Federico Lombardi, agradeció al Obispo de Roma su cordial disponibilidad para el encuentro con los medios de comunicación, «después de un viaje matador» - como el mismo Papa había bromeado, citando lo que había leído en algún artículo. Y luego el P Lombardi señaló que los periodistas se habían organizado por grupos lingüísticos y que no había puesto límites a las preguntas, como desea el Santo Padre. Por lo que fueron afrontando diversos temas. La primera pregunta fue la del grupo italiano, presentada por Cristiana Caricato, de TV2000.

Se refirió a los gestos que el Papa Francisco cumplió en estos días y que dieron la vuelta al mundo: su mano en el muro de Belén, la señal de la cruz, el beso a los supervivientes, en el Yad Vashem. Así como el beso en el Santo Sepulcro, ... Bartolomé... y muchos otros. Fueron, gestos pensados, queridos. Y qué piensa el Santo Padre sobre las repercusiones de esos gestos, como el de la invitación a los presidentes israelí y palestino al Vaticano, para rezar por la paz:

«Bueno, los gestos... los que son más auténticos, son los que no se piensan antes, los que vienen espontáneamente ¿no? Pensé, bueno se podría hacer algo... pero el gesto concreto en sí, ninguno de los cumplidos, había sido pensado así. Algunas cosas, por ejemplo la invitación a los dos presidentes a la oración, se había pensado un poco que se hiciera allí, pero había problemas logísticos, tantos, porque ellos deben tener en cuenta también el territorio, en dónde se hace- Y no es fácil ¿no? Se pensaba en una reunión y al final salió lo que espero que venga bien ¿no? Pero no fueron gestos preparados... no sé, cuando pienso hacer algo, me nace de forma espontánea. Pienso, se podría hacer algo..., pero concretamente no me viene. Por ejemplo, en el Yad Vashem, no sabía, pero luego me vino». 

(CdM - RV).

Abusos: “Adelante, adelante: tolerancia cero” 

(audio)  Frank Rocca, responsable de la Agencia Católica de información de los Obispos estadounidenses preguntó al Papa Francisco: 

Usted se ha referido, con palabras muy duras contra el abuso sexual de menores por parte del clero, de sacerdotes. Y ha creado una comisión especial para afrontar mejor este problema desde la Iglesia universal. En sentido práctico, ya sabemos que en todas las Iglesias locales hay normas que imponen una fuerte obligación moral, y con frecuencia legal, a colaborar con las autoridades civiles locales, de un modo o de otro. ¿Qué hará Usted en caso de que haya un obispo que, claramente, no haya honrado, no haya observado estas obligaciones? ¿Se excluye la constricción a dimitirse? ¿Se proveerá a otras sanciones? En sentido práctico, ¿cómo se pude disciplinar esto?

A lo que el Santo Padre respondió:

“En Argentina, a los privilegiados les decimos: “Éste es un hijo de papá”, ¿no? En este problema no habrá hijos de papá. En este momento, hay tres obispos que están siendo investigados: bajo investigación, tres, y uno ya ha sido condenado y se está evaluando la pena que se le debe aplicar. No hay privilegios. Sobre este asunto, abuso contra menores, es un delito horrible, muy feo… Nosotros sabemos que es un problema grave por doquier, pero a mí me interesa la Iglesia. Un sacerdote que hace esto, traiciona el Cuerpo del Señor, porque este sacerdote debe llevar a este niño, a esta niña, a este muchacho, a esta muchacha a la santidad; y este muchacho, esta niña se fía, y éste, en lugar de llevarlos a la santidad, abusa de ellos. ¡Y esto es gravísimo! Es precisamente como… haré sólo una comparación, es como hacer una misa negra, por ejemplo, ¿no? Pero tú debes llevarlo a la santidad y lo llevas a un problema que durará toda la vida…”. 

Por último, el Papa Francisco añadió:

“La próxima semana, no, creo que será el 6 o el 7 de junio, o los primeros días de junio, tal vez el 3, habrá una Misa en Santa Marta con seis u ocho personas que han padecido abusos, y después una reunión con ellos: ellos conmigo. Las personas, dos son de Alemania, dos de Inglaterra – o de Irlanda, no sé bien – serán ocho, ¿no? Con el Cardenal O’Malley que es de la Comisión. Pero sobre esto hay que ir adelante, adelante: tolerancia cero”.

(MFB – RV).

Europa, desempleo, la cultura del descarte

(audio)  Sebastien Maillard, redactor francés del periódico La Croix, le preguntó al Papa si estaba preocupado con el crecimiento de los populismos en Europa tras el resultado electoral al Parlamento de la UE.

En estos días, he tenido tiempo de rezar el Padre Nuestro, un poco [ríe], pero no tengo noticias de las elecciones, de verdad. No tengo los datos, no se quienes ganaron, ni quienes no ganaron, ¿no? No estoy informado. ¿Pero en qué sentido usted se refiere al populismo?...

En el sentido de que hoy muchos europeos tienen miedo, piensan que no hay futuro en Europa. Hay mucho desempleo y el partido antieuropeo ha tenido un fuerte crecimiento en estas elecciones...

Este es un argumento del que he oído hablar, ¿no? de Europa, de la confianza o la desconfianza en Europa, ¿no? Incluso con el euro, algunos quieren volver atrás...sobre estas cosas yo no entiendo mucho. Pero usted ha dicho una palabra clave: el desempleo. Esto es grave. Es grave y yo lo interpreto así, simplificando. Formamos parte de un sistema económico global, donde en el centro está el dinero, no la persona humana. Y en un verdadero sistema económico, en el centro debería estar el hombre y la mujer, la persona humana. Y hoy, en el medio está el dinero. Para mantener esto, para equilibrarse, se debe ir adelante con las algunas medidas de "descarte". Y se descartan los niños -el nivel de natalidad en Europa no es muy alto, ¿eh? Creo que Italia es del 1,2%, en Francia, ustedes tienen un 2%, un poco más; en España, menos que en Italia: no sé si llega al 1%... se descarta los niños, se descartan los ancianos: los viejos no sirven; ahora mismo, en algunas circunstancias, van a verlos porque son jubilados y tienen necesitad, pero es una cosa coyuntural. Pero los ancianos se descartan, incluso con situaciones de eutanasia oculta, en muchos países, ¿no es así? Es decir, los medicamentos se administran hasta un cierto punto, ¿no? Y ahora mismo, descartamos también los jóvenes, y esto es muy grave: es muy grave. En Italia, creo que el desempleo juvenil es casi del 40%, no estoy seguro; en España, estoy seguro: es del 50%. Y en Andalucía, en el sur de España, del 60%. ¡Esto significa que hay toda una generación de "ni-ni" no estudian ni trabajan, y esto es muy grave! Se descarta una generación de jóvenes. Para mí, esta cultura del descarte es muy grave ¿no? Pero esto no pasa sólo en Europa: hay un poco en todas partes, pero en Europa se siente más ¿no? Si usted hace la comparación, hace 10 años, con la cultura del bienestar, ¿no? Esto es realmente trágico, ¿no? Es un momento difícil. Un sistema económico inhumano. Yo no he tenido miedo de escribir en la exhortación "Evangelii Gaudium": este sistema económico mata. Y lo repito. No sé si me he acercado un poco "a su inquietud... Gracias.

(ER - RV).

Iglesia Pobre

(audio)  Por su parte, el periodista español del periódico La Vanguardia, Eusebio Val, preguntó:
Gracias, Santo Padre. Desde el primer día de su pontificado, Usted lanzó este fuerte mensaje de una Iglesia pobre, para los pobres, pobres en sencillez y austeridad; pero a veces vemos que hay situaciones, escándalos - por ejemplo, esta situación con el apartamento del cardenal Bertone, o la fiesta, la famosa fiesta en el día de la canonización o regresando al cardenal Bertone, esta confusión sobre el IOR, 15 millones de euros... ¿Qué piensa usted? ¿Qué es lo que piensa hacer porque hay contradicciones en este mensaje de la austeridad? Gracias.

El Señor Jesús dijo una vez a sus discípulos - es en el Evangelio - "Es inevitable que haya escándalos”. Somos humanos, pecadores todos. Y habrá. Habrá. El problema es evitar que haya más, ¿no? En la gestión económica, la honestidad y la transparencia. Las dos comisiones, la que ha estudiado el IOR y la comisión que estudió todo el Vaticano, han hecho sus conclusiones, han hecho planes y ahora, con el ministerio, por así decirlo, con la Secretaría de la economía que dirige el cardenal Pell, se llevarán a cabo las reformas que estas comisiones han recomendado. Pero habrá incongruencias, siempre habrá, ¿no? Porque somos humanos, y la reforma debe ser continua. Los Padres de la Iglesia, decían: "Ecclesia semper reformanda". Tenemos que estar atentos para reformar cada día la Iglesia, porque somos pecadores, somos débiles y habrá problemas.

La administración que esta Secretaría de la economía lleva adelante, ayudará a evitar los escándalos, problemas... Por ejemplo, en el IOR creo que en este momento se han cerrado... pero, la cifra que me viene a mí es 1600, pero más o menos, cuentas, ¿no? de personas que no tenían derecho a tener una cuenta en el IOR. El IOR está para ayudar a la Iglesia, tienen derecho los obispos de las diócesis, los trabajadores del Vaticano, sus viudas, viudos para obtener la pensión... Es una cosa así. Pero no tiene derecho otras personas... las embajadas, mientras dure la embajada, y no más. No es una cosa abierta, ¿no? Y esto es un buen trabajo: cerrar cuentas que no tienen ningún derecho, ¿no?. Me gustaría decir una cosa: la pregunta que usted hizo, mencionó que lo de los 15 millones. Pero, es algo que se está estudiando, ¿eh? No está claro esto. Tal vez sea cierto, pero en este momento no es definitivo. Ese problema se está estudiando, ¿no?, para ser justos, ¿no?

(MZ-RV).

Jerusalén: ciudad de la paz de las tres religiones
(RV).- (Con audio)  Ilze Scamparini de la “Rede Globo” brasilera, le preguntó al Santo Padre si estaría de acuerdo con la restitución de Jerusalén a Palestina y en qué manera se puede resolver la “cuestión Jerusalén” para obtener una paz estable y duradera:
Hay tantas propuestas sobre la cuestión de Jerusalén. La Iglesia católica, el Vaticano, digamos, tiene su posición desde el punto de vista religioso: será la ciudad de la paz de las tres religiones. Esto desde el punto de vista religioso. Las medidas concretas para la paz deben salir de la negociación. Se debe negociar. Yo estaré de acuerdo en que, de la negociación, quizás salga esta parte: será capital de un Estado, del otro…pero éstas son hipótesis que ellos deben negociar. De verdad, yo no me siento competente para decir “se haga esto o esto” porque sería una locura de mi parte ¿no? Pero creo que se deba entrar con honestidad, hermandad, mutua confianza en el camino de la negociación. Y allí se negocia todo: todo el territorio, también las relaciones ¿no? Sirve coraje para hacer esto. Yo rezo tanto al Señor para que estos dos dirigentes, estos dos gobiernos tengan el coraje de ir adelante. Éste es el único camino para la paz. Pero, Jerusalén de una forma u otra… solamente digo lo que la Iglesia debe decir y ha siempre dicho: que Jerusalén sea custodiada como capital de las tres religiones, como referencia, como una ciudad de paz – me venía también la palabra “sagrada”, pero no es justa – sino de paz y religiosa.
(MCM - RV).
La unidad entre las Iglesias 
(audio)  Jan-Christoph Kitzler, de la radio pública alemana, le preguntó al Papa, si en su encuentro con el Patriarca Bartolomé, más allá del signo fuerte de la Declaración común y la oración, hablaron de pasos concretos de acercamiento. En particular, el periodista le preguntó al Santo Padre si quizás la Iglesia católica podrá aprender algo de las Iglesias ortodoxas, refiriéndose en lo específico a los sacerdotes casados, una cuestión que interesa a muchos católicos alemanes.
La Iglesia católica tiene sacerdotes casados, ¿no? Los católicos griegos, los católicos coptos, ¿no? Hay sacerdotes casados en el rito oriental. Porque el celibato no es un dogma de fe: es una regla de vida que yo aprecio tanto y creo que es un don para la Iglesia. No siendo un dogma de fe, está siempre la puerta abierta: en este momento no hemos hablado de esto, como programa, al menos en este tiempo. Tenemos cosas más fuertes que emprender. Con Bartolomé este tema no es tocado, porque, de verdad, es secundario en las relaciones con los ortodoxos, en este sentido. Hemos hablado de la unidad: pero la unidad se realiza en el camino, la unidad es un camino. Nosotros no podemos jamás construir la unidad en un congreso de teología. Y él me dijo que es verdad lo que yo sabía, que Atenágoras le dijo a Pablo VI: “Nosotros vamos juntos, tranquilos y a todos los teólogos los metamos en una isla, para que discutan entre ellos y nosotros caminemos la vida, ¿no? Es verdad, yo pensaba que era…No, no: ¡es verdad! Bartolomé me lo ha dicho en estos días. Caminar juntos, rezar juntos, trabajar juntos en tantas cosas que podemos hacer juntos: ayudarnos juntos. Por ejemplo, con las Iglesias. En Roma y en tantas ciudades, pero aquí en Roma, ¿eh? tantos ortodoxos usan iglesias católicas en un tal horario o en otro, como una ayuda para este caminar juntos, ¿no? Otra cosa de la que hemos hablado y que quizás en el Concilio pan- ortodoxo se haga algo, es la fecha de la Pascua, porque es un poco ridículo: pero dime, ¿tu Cristo cuándo resucita? La próxima semana . El mío ha resucitado la semana pasada. La fecha de la Pascua es un signo de unidad, ¿no? Y con Bartolomé hablamos como hermanos. Nos queremos, hablamos de las dificultades de nuestro gobierno. Y, una cosa de la cual sí hemos hablado bastante es el problema de la ecología: él está muy preocupado – también yo – hemos hablado mucho de hacer juntos un trabajo conjunto sobre esto problema. 
(MCM - RV).
Viaje a Corea del Sur. La falta de libertad religiosa en los países vecinos 

Luego, fue el turno de Shoko Ueda, del Kyodo News de Japón, que preguntó al Santo sobre su próximo viaje a Corea del Sur ¿Me gustaría saber cuáles son sus planes en favor de las personas que sufren ante la falta de libertad de religión o de la libertad de expresión, en los países vecinos a Corea del Sur, como son Corea del Norte y China?

(audio)  Respecto a Asia, están programados dos viajes: este de Corea del Sur, para el encuentro con los jóvenes asiáticos y, a continuación, en enero del próximo año, un viaje de dos días a Sri Lanka y después a Filipinas, en la zona que sufrió el impacto del tsunami, ¿no? El problema de la falta de libertad para practicar la religión no es sólo un problema de algunos países asiáticos: en algunos, sí, pero también en otros países del mundo. La libertad religiosa es una cosa que no todos los países tienen. Algunos tienen un control más o menos ligero, tranquilo; otros adoptan medidas que acaban en una verdadera persecución de los creyentes, ¿no es así? Hay mártires, ¿eh? Hay mártires también hoy: mártires cristianos, ¿eh? Católicos y no católicos, pero mártires, ¿eh? Y en algunos lugares no puede llevar el crucifijo o no se puede tener una Biblia, ¿no? No se puede enseñar el catecismo a los niños: hoy ¿eh? Y yo creo - y creo no equivocarme, ¿eh? - que actualmente hay más mártires que en los primeros tiempos de la Iglesia. Debemos acercarnos, en algunos lugares con prudencia, para ir a ayudarlos; debemos rezar mucho por estas iglesias que sufren: sufren mucho. E incluso los obispos, y también la Santa Sede trabaja con discreción para ayudar a estos países, a los cristianos de estos países. Pero no es una cosa fácil. Por ejemplo, te digo una cosa. En un país está prohibido rezar juntos, está prohibido. ¡Pero los cristianos que viven allí quieren celebrar la Eucaristía! Y hay un señor, un obrero, que es un sacerdote. Y él se sienta en la mesa con los demás y hacen ver que toman el té y en cambio celebran la Eucaristía. Si llega la policía, esconden rápido los libros y continúan tomando el té. Esto sucede hoy en día. Como ve no es fácil.

(ER - RV).

“Benedicto XVI abrió la puerta de los Papas eméritos”

(audio)  El periodista Fausto Gasparoni de la agencia de noticias Ansa, le preguntó al Papa Francisco:

Santidad, Usted afronta en su pontificado una gran cantidad de compromisos y también lo hace de modo muy conciso, como hemos visto en estos días. Si en un futuro lejano, usted sintiera que no tiene más fuerzas para llevar adelante su ministerio, ¿piensa que haría lo mismo que su Predecesor, es decir, que dejaría el pontificado?

A lo que el Santo Padre respondió: 

Yo haré lo que el Señor me diga que haga: rezar, buscar la voluntad de Dios. Pero yo creo que Benedicto XVI no es un caso único. Sucedió que no tenía las fuerzas y, honestamente, siendo un hombre de fe, tan humilde, tomó esta decisión. Creo que él es una institución: hace 70 años, los obispos eméritos casi no existían. Y ahora hay tantos. ¿Qué sucederá con los Papas eméritos? Creo que debemos verlo a él como a una institución. Él ha abierto una puerta, la puerta de los Papas eméritos. Habrá otros, ¿o no? Dios lo sabe. Pero esta puerta está abierta: yo creo que un Obispo de Roma, un Papa que siente que sus fuerzas decaen – porque ahora se vive tanto tiempo, ¿no? – debe hacerse las mismas preguntas que se planteó el Papa Benedicto.

(MFB – RV).

La Causa para beatificar a Pío XII sigue su curso

(RV).-  (con audio) Entre los periodistas de lengua inglesa, que acompañaron al Papa Francisco en su Peregrinación a Tierra Santa, John Allen, recordó el encuentro del Papa Francisco con algunos supervivientes del Holocausto y, en este marco preguntó sobre la causa relacionada con la beatificación y la figura de Pío XII. Después de canonizar a dos Pontífices - Juan XIII y Juan Pablo II - y de beatificar dentro de poco a Pablo VI, ¿tiene intención de seguir adelante con l causa del Papa Pacelli, o de esperar algún desarrollo en el procedimiento, antes de tomar alguna decisión?: 

«La causa de Pío XII está abierta. Yo me informé: todavía no hay ningún milagro y si no hay milagros no puede avanzar ¿no? Está parada allí. Debemos esperar la realidad, cómo va la realidad de esa causa y luego pensar en las decisiones. Pero la verdad es ésta: no hay ningún milagro y se necesita por lo menos uno para la beatificación. Ésta es la situación actual de la causa de Pío XII. Y yo no puedo pensar ¿lo beatificaré o no?, porque el proceso es lento». 

(CdM – RV).

lunes, 26 de mayo de 2014

“Aquí nació la Iglesia y nació en salida”, el...

“Aquí nació la Iglesia y nació en salida”, el Papa en el Cenáculo
(RV).- (actualizado con audio y texto) Amistad, despedida, comunión, fraternidad, armonía, servicio. Son conceptos que el Santo Padre quiso resaltar en su homilía de la Santa Misa celebrada en el Cenáculo la tarde de este lunes. Al comienzo de su discurso resaltó el valor que tiene para los cristianos este lugar al ser donde Jesús consumó la Última Cena con los Apóstoles. “Aquí nació la Iglesia, y nació en salida. Desde aquí salió con el Pan partido entre las manos, las llagas de Jesús en los ojos y el Espíritu de amor en el corazón”, dijo. 

“El Cenáculo nos recuerda al servicio, el lavatorio de los pies, que Jesús realizó, como ejemplo para sus discípulos”, expresó el Papa recordando el significado que esto tiene: acogerse, aceptarse, amarse y servirse mutuamente. Pero también quiso hondar en otro significado que tiene este lugar: la mezquindad, la curiosidad y la traición. El Papa advirtió que siempre que se peca se encarnan estas actitudes y se traiciona a Jesús. 

Finalizando su homilía el sucesor de Pedro constató que el Cenáculo es donde se creó el nacimiento de la nueva familia: la Iglesia Constituida por Cristo resucitado. “A esta gran familia están invitados y llamados todos los hijos de Dios de cualquier pueblo y lengua, todos hermanos e hijos de un único Padre que está en los cielos”, dijo. (MZ-RV)

Palabras del Santo Padre:
Es un gran don que el Señor nos hace al reunirnos aquí, en el Cenáculo, para celebrar la Eucaristía. 

Mientras los saludo con fraterna alegría, deseo dirigir un pensamiento afectuoso a los Patriarcas Orientales Católicos que se han sumado en estos días a mi peregrinaje. Deseo agradecerles por su significativa presencia, para mí particularmente preciosa, y les aseguro que tienen un lugar especial en mi corazón y en mi oración.

Aquí, donde Jesús consumó la Última Cena con los Apóstoles; donde, Resucitado, se apareció en medio de ellos; donde el Espíritu Santo descendió con potencia sobre María y los discípulos, aquí nació la Iglesia, y nació en salida. Desde aquí salió, con el Pan partido entre las manos, las llagas de Jesús en los ojos, y el Espíritu de Amor en el corazón.

Jesús resucitado, enviado por el Padre en el Cenáculo, comunicó a los Apóstoles su mismo Espíritu y con su fuerza los envió a renovar la faz de la tierra (cf. Sal 104,30).

Salir, partir, no quiere decir olvidar. La Iglesia en salida custodia la memoria de aquello que ocurrió aquí. El Espíritu Paráclito le recuerda cada palabra, cada gesto, y le revela su sentido.

El Cenáculo nos recuerda el servicio, el lavatorio de los pies, que Jesús realizó como ejemplo para sus discípulos. Lavarse los pies los unos a los otros significa acogerse, aceptarse, amarse, servirse mutuamente. Quiere decir servir al pobre, al enfermo, al excluido. A aquél que me parece antipático, a aquél que me da fastidio.

El Cenáculo nos recuerda, con la Eucaristía, el Sacrificio. En cada Celebración Eucarística, Jesús se ofrece por nosotros al Padre, para que nosotros podamos unirnos a Él, ofreciendo a Dios nuestra vida, nuestro trabajo, nuestras alegrías y nuestros dolores…, ofrecer todo en sacrificio espiritual.

El Cenáculo también nos recuerda la amistad. “Ya no los llamo servidores, –dijo Jesús a los Doce– (…) yo los llamo amigos” (Jn 15,15). El Señor nos hace amigos suyos, nos confía la voluntad del Padre y se nos da Sí mismo. Ésta es la experiencia más hermosa del cristiano, y en modo particular del sacerdote: hacerse amigo del Señor Jesús. Descubrir en su corazón que Él es Amigo.

El Cenáculo nos recuerda la despedida del Maestro y la promesa de reencontrarse con sus amigos. “Cuando vaya…, volveré y les llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estén también ustedes” (Jn 14,3). Jesús no nos deja, no nos abandona nunca, nos precede en la Casa del Padre y allá nos quiere llevar con Él.

Pero el Cenáculo recuerda también la mezquindad, la curiosidad –“¿quién es aquél que traiciona?”–, la traición. Y puede ser cualquiera de nosotros, y no sólo y siempre los demás quien haga revivir estas actitudes, cuando miramos con suficiencia al hermano, lo juzgamos; cuando traicionamos a Jesús con nuestros pecados.

El Cenáculo nos recuerda el compartir, la fraternidad, la armonía, la paz entre nosotros. ¡Cuánto amor, cuánto bien ha brotado del Cenáculo! ¡Cuánta caridad ha salido de aquí, como un río de su fuente, que al inicio es un arroyo y después se ensancha y se hace grande… Todos los santos han bebido de aquí. El gran río de la santidad de la Iglesia siempre encuentra su origen aquí, siempre de nuevo, del Corazón de Cristo, de la Eucaristía, de su Santo Espíritu.

El Cenáculo, finalmente, nos recuerda el nacimiento de la nueva familia, la Iglesia –Nuestra Santa Madre Iglesia Jerárquica– constituida por Cristo Resucitado. Una familia que tiene una Madre, la Virgen María. Las familias cristianas pertenecen a esta gran familia, y en ella encuentran luz y fuerza para caminar y renovarse, mediante las fatigas y las pruebas de la vida. A esta gran familia están invitados y llamados todos los hijos de Dios de todo pueblo y lengua, todos hermanos e hijos de un Único Padre que está en los Cielos.

Éste es el horizonte del Cenáculo: el horizonte del Resucitado y de la Iglesia.

De aquí parte la Iglesia en salida, animada por el soplo vital del Espíritu. Recogida en oración con la Madre de Jesús, revive siempre la espera de una renovada efusión del Espíritu Santo: ¡“Envía, Señor, tu Espíritu, y renueva la faz de la tierra”! (cf. Sal 104,30).