sábado, 26 de julio de 2014

Sobre la natividad de la Virgen María

Lectura Patrística
Por sus frutos los conoceréis

San Juan Damasceno, obispo
(Sermón 6, Sobre la natividad de la Virgen María, 2.4.5.6 PG 96,663.667.670)
Ya que estaba determinado que la Virgen Madre de Dios nacería de Ana, la naturaleza no se atrevió a adelantarse al germen de la gracia, sino que esperó a dar su fruto hasta que la gracia hubo dado el suyo. Convenía, en efecto, que naciese como primogénita aquella de la había de nacer el primogénito de toda la creación, en el cual todo se mantiene. 
¡Oh bienaventurados esposos Joaquín y Ana! Toda la creación os está obligada, ya que por vosotros ofreció al Creador el más excelente de todos los dones, a saber, aquella madre casta, la única digna del Creador. 
Alégrate, Ana, la estéril, que no dabas a luz, cantar de júbilo, la que no tenías dolores. Salta de gozo, Joaquín, porque de tu hija un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado, y será llamado: «Ángel del gran de designio» de la salvación universal, «Dios guerrero». Este niño es Dios. 
¡Oh bienaventurados esposos Joaquín y Ana, totalmente inmaculados! Sois conocidos por el fruto de vuestro vientre, tal como dice el Señor: Por sus frutos los conoceréis. Vosotros os esforzasteis en vivir siempre de una manera agradable a Dios y digna de aquella que tuvo en vosotros su origen. Con vuestra conducta casta y santa, ofrecisteis al mundo la joya de la virginidad, aquella que había de permanecer virgen antes del parto en el parto y después del parto; aquella que, de un modo único y excepcional, cultivaría siempre la virginidad en su mente, en su alma y en su cuerpo. 
¡Oh castísimos esposos Joaquín y Ana! Vosotros, guardando la castidad prescrita por la ley natural, conseguisteis, por la gracia de Dios, un fruto superior a la ley natural, ya que engendrasteis para el mundo a la que fue madre de Dios sin conocer varón. Vosotros, comportándoos en vuestras relaciones humanas de un modo piadoso y santo, engendrasteis una hija superior a los ángeles, que es ahora la reina de los ángeles. ¡Oh bellísima niña, sumamente amable! ¡Oh hija de Adán y madre de Dios! ¡Bienaventuradas las entrañas y el vientre de los que saliste! ¡Bienaventurados los brazos que te llevaron, los labios que tuvieron el privilegio de besarte castamente, es decir, únicamente los de tus padres, para que siempre y en todo guardaras intacta tu virginidad! 
Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. Alzad fuerte la voz, alzadla, no temáis.
R/. Día y noche servían a Dios con ayunos y oraciones, aguardando la liberación de Israel.
V/. Pedían a Dios que visitase a su pueblo.
R/. Aguardando la liberación de Israel.

viernes, 25 de julio de 2014

San Santiago


✉  Somostuiglesia

«Primero entre los apóstoles en obtener la palma del martirio, patrón de España. Origen, por tradición, de la Ruta Jacobea y de la espiritualidad mariana del Pilar, en Zaragoza»

Este galileo, hijo del Zebedeo, compartÃa el mismo nombre con otro de los apóstoles: el descendiente de Alfeo. Santiago era natural de Betsaida donde pudo nacer hacia el año 5 d.C. en una acomodada familia de pescadores. Fue uno de los elegidos personalmente por Jesús, quien le invitó a seguirle cuando se hallaba ganándose el sustento en el lago de Genesaret. Su hermano Juan, el «discÃpulo amado», que compartÃa con él la faena, también fue objeto de llamamiento en ese instante, y se apresuraron a ir en pos del Maestro por el que entregarÃan su vida. La inmediatez de su respuesta, dejando trabajo y familia al momento sin sopesar los riesgos ni detenerse a pensar racionalmente, signos que se manifestaron antes en Pedro y en Andrés, es una de las caracterÃsticas del seguimiento, testimonio vivo para quienes son sorprendidos por Jesús en cualquier recodo del camino. Comprendieron en ese minuto que supuso el cambio radical de sus vidas lo que encerraba el espÃritu inserto en sus palabras: «os haré pescadores de hombres». De algún modo entendieron que implicaban mucho más que sobrenaturalizar su oficio; les colocaba en el disparadero hacia el paraÃso prometido.

Da idea de cómo serÃa el carácter de estos jóvenes pescadores el sobrenombre que Cristo les dio: «boanerges», esto es, «hijos del trueno». Algunos pasajes evangélicos reflejan su primitivo carácter impulsivo e inmaduro. También una cierta osadÃa, no exenta de ingenuidad, pero en todo caso envuelta en la ambición y su inseparable egoÃsmo cuando secundaron a su madre en la petición de prebendas que hizo para ellos. El Redentor respondió con infinita paciencia, haciéndoles una observación que fue profecÃa. ¿SerÃan capaces de beber el cáliz? Su respuesta afirmativa fue corroborada por Él, y se cumplió en Santiago con su cruento martirio, pero el objeto de la conversación: saber si podrÃan ser encumbrados en el cielo uno a la derecha y otro a la izquierda, estaba en manos del Padre. Indudablemente, la impetuosidad y la pasión bien encauzadas son fuente de gracias. Asà que la volcánica vehemencia que albergaba el corazón de estos hermanos tuvo en Jesús la vÃa genuina para seguir creciendo en la lÃnea adecuada. Los dos despertaron el anhelo de incontables personas que, seducidas por esa cascada inagotable de pasión por lo divino que apreciaban en ambos, se dispusieron a entregar a Dios sus vidas.

Santiago, junto a su hermano Juan, y a Pedro, conforman una privilegiada trÃada dentro de la comunidad de los Doce. Fueron testigos de momentos singulares que a otros discÃpulos les fueron vedados. Acompañaron al Redentor en instantes gloriosos y también dolorosos. Contemplaron la Transfiguración en el Monte Tabor, que ardien temente desearon haber podido prolongar, y de no haber sucumbido al sueño los tres habrÃan apreciado su terrible agonÃa en Getsemanà porque eran los que se hallaban más cerca de Él en esos momentos. Santiago estaba presente cuando Jesús devolvió milagrosamente la salud a la suegra de Pedro y resucitó a la hija de Jairo. Tuvo la gracia de ver al Maestro, ya Resucitado, al producirse su aparición en las orillas del lago de TiberÃades y se encontraba en Jerusalén en el momento de la venida del EspÃritu Santo.

Tras la Resurrección, los discÃpulos dieron inicio a una labor evangelizadora que a algunos les condujo muy lejos de las fronteras en las que se habÃan movido. Según la tradición, Santiago llegó a España, dejando la huella de la fe directamente recibida de Cristo en dos lugares emblemáticos: Galicia y Zaragoza (la antigua Cesaraugusta). Primeramente habrÃa pasado por la tierra gallega y una vez sembrado allà el evangelio se trasladarÃa a Zaragoza . En las orillas del rÃo Ebro descansarÃa de las intensas jornadas apostólicas junto a un grupo de siete seguidores, los «Varones apostólicos», los únicos que se habÃan convertido. Afligido ante la dureza de corazón de las gentes en las que habÃa hecho mella el paganismo, obtuvo el consuelo de la Virgen que se le apareció en esas riveras el 2 de enero del año 40 d. C. Se hallaba de pie, sobre una columna de luz rodeada de ángeles. Después de asegurarle que obtendrÃa grandes frutos apostólicos, le encomendó que erigiese una iglesia levantando un altar justamente en el lugar donde estaba el pilar en el que reposaba. Acompañó su petición con la promesa de que Ella permanecerÃa hasta el fin de los tiempos en ese sitio, «para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio». Además, le indicó que regresara a Jerusalén después de materializar su ruego. Dicho esto, MarÃa desaparecià ³ y quedó la columna de jaspe en torno a la cual se edificó la iglesia solicitada, actual basÃlica de la Virgen del Pilar en la ciudad de Zaragoza.

Santiago volvió a Jerusalén, como Ella le habÃa pedido, y el año 41 fue martirizado durante la persecución del rey Herodes Agripas. Fue el primer discÃpulo mártir. Luego, siempre según la tradición, su cuerpo, inicialmente sepultado en Jerusalén, fue trasladado por sus discÃpulos a Galicia. Sus restos se veneran en la catedral de Santiago de Compostela. Los estudiosos no se ponen de acuerdo a la hora de ratificar la fiabilidad de estos hechos. Además, hay discordancias como la datación de fechas que no encajan en la historia. Pero lo cierto es que la que se ha considerado su tumba dio lugar a la Ruta Jacobea, una de las corrientes más fecundas de la historia a todos los niveles espirituales y culturales, incesantemente recorrida por millares de peregrinos que acuden a visitarla desde hace siglos. Esta es la re alidad incuestionable; no precisa ser contrastada. Otras vÃas, que tampoco están corroboradas, subrayan nuevas trayectorias del apóstol Santiago que pudo llevarle a Cartagena y a Lérida. Es el Patrón de España y de otros muchos paÃses del mundo, objeto siempre de gran veneración, especialmente en Latinoamérica.

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lunes, 21 de julio de 2014

"La violencia no se vence con la violencia. ¡...

"La violencia no se vence con la violencia. ¡Se gana con la paz!", el Papa pide oración por Oriente Medio y Ucrania
(RV).- (actualizado audio y video) Después de la oración mariana del Ángelus de este domingo el Papa pidió que rezáramos por la situación de las comunidades cristianas en Iraq y Oriente Medio. "Queridos hermanos y hermanas tanto perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe, con Él que ha vencido el mal".
Palabras del Santo Padre:
Queridos hermanos y hermanas: 
He recibido con preocupación las noticias procedentes de las Comunidades cristianas en Mosul (Iraq) y en otras partes de Oriente Medio, donde éstas, desde el inicio del cristianismo, han vivido con sus conciudadanos, ofreciendo una contribución significativa al bien de la sociedad. Hoy son perseguidos. ¡Nuestros hermanos son perseguidos, son echados, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada! Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas tan perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe con Él que ha vencido el mal.
Y a vosotros aquí, en la plaza, y a todos los que nos siguen por la televisión, invito recordar en la oración. Les exhorto, a perseverar en la oración por las situaciones de tensión y de conflicto que persisten en diferentes partes del mundo, especialmente en Oriente Medio y Ucrania. El Dios de la paz suscite en todos un auténtico deseo de diálogo y de reconciliación. La violencia no se vence con la violencia. ¡La violencia se gana con la paz! Recemos en silencio pidiendo la paz. Todos en silencio.
Maria, reina de la paz…
Dirijo un cordial saludo a todos ustedes, peregrinos provenientes de Italia y de otros países. 
Saludo al coro de la diócesis de Killala (Irlanda), las Hermanas Benedictinas de la Divina Providencia y de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida, los fieles de Pescara y Villanova en Padua, los jóvenes de Messina y a los niños huéspedes por las vacaciones de verano de Tivoli. 
Por favor, no se olviden de rezar por mí.
Y a todos les deseo un buen domingo y un buen almuerzo ¡Hasta la vista!
(MZ-RV)

La oración del Padrenuestro

El padrenuestro es, por tanto, la oración por excelencia, el resumen y modelo de toda oración cristiana y una fuente abundante de reflexiones, enseñanzas y consejos. 
Autor: Carlos García | Fuente: la-oración.com





Jesucristo nos dejó la oración del padrenuestro cuando le preguntaron claramente: "Señor, enséñanos a orar" (Lc. 11, 1). El padrenuestro es, por tanto, la oración por excelencia, el resumen y modelo de toda oración cristiana y una fuente abundante de reflexiones, enseñanzas y consejos.

Rezar el padrenuestro no es cualquier cosa, como no lo es decirle a nuestra madre "te amo", "te quiero", "te extraño". No si se dice desde dentro. Nos exige ubicarnos. Cuando rezamos esta oración y la rezamos con el corazón conviene tener ciertas actitudes: adoptar la posición de niños necesitados y cariñosos con un Padre que nos quiere, con humildad, disposición de alabarlo y sabiendo que unimos nuestra oración a la de Cristo y a la de todos mis hermanos.
Rezar el padrenuestro es pensar en el cielo, en el lugar que nos aguarda donde estaremos al lado de la persona que más nos ama; rezar el padrenuestro es detenerse de vez en cuando para gustar por un momento las palabras "que estás en el cielo", para imaginar a Dios Padre esperándonos allá arriba; es mirar hacia abajo otra vez y ver que el camino hacia el cielo es largo y escabroso y reemprender la marcha.

Rezar el padrenuestro es reflexionar un segundo en la frase "santificado sea tu nombre" para recordar lo que esto significa: ¿cuándo santifico tu nombre, Señor? santifico tu nombre cuando reconozco tu bondad y tu poder, cuando me maravillo al ver tus obras, cuando te alabo, te canto y celebro tus dones. Es saber que no soy yo el que santifico a Dios sino que Dios es santificado en mí cuando lo reconozco, lo bendigo y obro según su voluntad.

Por otro lado ¿Cuántas veces no hemos rezado el padrenuestro? ¿Cuatro mil, diez mil, treinta mil veces? ¿Cuántas veces entonces no hemos pedido "hágase tu voluntad", "perdona como perdonamos", "venga tu reino"? ¡Imaginate pedir diez mil veces el mismo favor! Pero ¿sabemos bien lo que pedimos?

Cuando pedimos que venga su Reino estamos pidiendo que venga Cristo y todo su Reino, su vida, sus intereses, sus amores a mí. Que se realice el Reino en cada uno de nosotros, como expresaba Orígenes. En otras palabras, estamos pidiendo ver, pensar, actuar y ser como Cristo y así hacer realidad sus palabras "el Reino de Dios está entre ustedes" (Lc. 17, 21).

Cuando pedimos que se haga su voluntad pedimos, en definitiva, que seamos santos porque solo sus creaturas libres, nosotros, podremos hacer la voluntad de Dios con perfección y amor, como la hizo María Santísima con su hágase. En realidad pedimos ser fuertes. En relación esta frase "hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo" te recomiendo esta oración, una bella forma de meditar y rezar que se cumpla siempre su voluntad.
Cuando pedimos el pan lo hacemos como necesitados, como un mendigo extendiendo la mano y que pide lo indispensable para vivir: techo, alimento y vestido. También pedimos como mendigos en el espíritu: pedimos la gracia, la Eucaristía, la Palabra de Dios y el Espíritu Santo.

Cuando pedimos perdón pedimos libertad, liberación y paz; pedimos misericordia y comprensión y pedimos una verdadera capacidad para perdonar y olvidar: "perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos". Esta breve oración te podrá ayudar también a alcanzar y pedir perdón.

Y finalmente "no nos dejes caer en tentación" sino "líbranos del mal" que nos regresa a esa actitud filial y humilde. Nos recuerda que tenemos tentaciones, que caemos a veces en ellas pero que tenemos a un Padre fuerte que nos puede proteger y cuidar.
Finalmente y como se habrán dado cuenta he hecho referencias constantes a artículos del P. Evaristo Sada. Muchas de las ideas de este artículo se basan en la serie de artículos que publicó en este blog explicando el padrenuestro y que recomiendo mucho. A continuación pongo el enlace a todos sus artículos relacionados a esta gran oración:


Padre nuestro

que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu Reino..

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo..

Danos hoy nuestro pan de cada día y

perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y

líbranos del mal.




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jueves, 17 de julio de 2014

Benedicto XV, la historia del Papa de la I

Benedicto XV, la historia del Papa de la I Guerra Mundial

2014-07-16

Se cumplen 100 años del conflicto que puso fin a la Belle Époque, al siglo XIX y a tres imperios: el Austro-Húngaro, el Otomano y el Prusiano.

El Papa que vivió la Primera Guerra Mundial fue Benedicto XV, un pontífice que buscó la paz y fue olvidado por la Historia pero no por la Iglesia.

P. BERNARD ARDURA
Presidente, Pontificio Comité Ciencias Históricas
"Benedicto XV es un Papa desconocido, casi olvidado y fue Benedicto XVI quien lo recordó, por lo que ha explicado él mismo: quiso tomar el nombre de San Benito, patrón de Europa, pero también el de Benedicto XV, que fue un artífice de paz”. 

En un mundo exacerbado por los nacionalismos, este Papa quiso poner cordura entre los combatientes ehizo numerosos llamamientos a la paz. También en su primera encíclica, "Ad beatissimi Apostolorum”.

P. BERNARD ARDURA
Presidente, Pontificio Comité Ciencias Históricas
"Está centrada en la paz, en la necesidad de la paz, en el beneficio de la paz y también en el deber de cultivar la paz, promover la paz y, sobre todo, evitar motivos para el conflicto. Es también un llamamiento a la justicia porque justicia y paz van unidas. Una paz injusta es la promesa de una guerra”.

Fue algo sobre lo que advirtió Benedicto XV y que después, tristemente, se convirtió en realidad. El tratado de Versalles, que puso fin a la I Guerra Mundial, no fue más que el germen de la II.

Consciente de lo que suponía una paz justa, de la mano de Benedicto XV el Vaticano no permaneció neutral.

P. BERNARD ARDURA
Presidente, Pontificio Comité Ciencias Históricas
"No se queda fuera del conflicto. Por eso propone elementos para poner en marcha un camino para la paz que comporta el cese simultáneo de la ofensiva y después un desarme coordinado de las partes; obviamente no se escuchó al Papa”. 

Y aunque el mundo hizo oidos sordos, Benedicto XV no dejó de trabajar por la paz. Fue uno de los artífices de la llamada tregua de Navidad, un breve alto el fuego entre alemanes y británicos en el frente durante la Navidad de 1914. La noche del 24 de diciembre el odio y la violencia dejaron paso a los villancicos y a la decoración navideña en las trincheras.

Benedicto XV fue un auténtico Pontífice, un puente entre pueblos reconocido más allá del orbe cristiano. Incluso en Turquía, un monumento honra su memoria recordándolo como un padre común "sin distinción de nacionalidad o religión, y un bienhechor de los pueblos”. 


AC
MG
JM
-PR
Up: YJA 


Francisco prepara encíclica sobre

Francisco prepara encíclica sobre Ecología para principios de 2015

2014-07-15

Francisco lleva meses trabajando en su nueva encíclica sobre la creación y el respeto del medio ambiente. 

El pasado 15 de marzo, durante un encuentro con los superiores de la orden franciscana el Papa les expresó lo mucho que le preocupa este problema yles pidió consejo.

P. MICHAEL ANTHONY PERRY
Ministro general, Orden Hermanos Menores
"Habló de lo mucho que le preocupa este asunto, de que la Iglesia necesita encontrar el camino para responder a esta crisis ecológica. Utilizando lo mejor de la Ciencia y ayudándose también de las personas de buena voluntad para llegar a un acuerdo entre todos”.

Para contribuir a su reflexión, los franciscanos le entregaron el documento "Francicanos para la Ecología”. En él se citan iniciativas en este campo que han promovido, también con personas de otras religiones

P. MICHAEL ANTHONY PERRY
Ministro general, Orden Hermanos Menores
"Estuve en la Amazonia en febrero. Estuve tres veces allí el año pasado y cada vez que voy veo una deforestación mayor. También estuve en la zona del Este de Congo, en donde también hay conflictos por los recursos mineros. Y eso tiene un impacto en el clima social”.

El ministro general de los franciscanos cree quetodavía habrá que esperar para que se publique. Fuentes vaticanas hablan de inicios del 2015.

P. MICHAEL ANTHONY PERRY
Ministro general, Orden Hermanos Menores
"Tenga en cuenta que el Papa, la Iglesia, en octubre tendrá el sínodo sobre la vida en familia. Habrá un pre-sínodo y después el sínodo. Por lo que el Papa estará muy ocupado. Así que, seguramente algún tiempo después de octubre, quizás en noviembre o tal vez espere hasta comienzos del año que viene”.

Michael Perry subraya que la preocupación por la conservación del medio ambiente es una cuestión por la que todos, creyentes y no creyentes, deben colaborar. 

Francisco también ha pedido consejo a otros expertos como Erwin Kräutler, obispo de Xingu,  una zona del Amazonas profundamente afectada por la deforestación.


JRB
MG
FA
-PR