domingo, 29 de diciembre de 2013

La Navidad y sus Tradiciones: Tarjetas de Navidad

Autor: Tere Fernández 

El Nacimiento de Jesús está rodeado de costumbres y tradiciones, una de las más hermosas es enviar Tarjetas de Navidad.
 
La Navidad y sus Tradiciones:  Tarjetas de Navidad
La Navidad y sus Tradiciones: Tarjetas de Navidad


Este mes celebramos el Nacimiento de Jesús. Este acontecimiento está rodeado de costumbres y tradiciones que hoy recordamos.

Con el Nacimiento de Jesús se cumple la promesa de Dios al mundo de enviar a un Salvador. Jesucristo es Dios hecho hombre.

Un poco de historia

Las tradiciones y costumbres son una manera de hacer presente lo que ocurrió, o lo que se acostumbraba hacer, en tiempos pasados. Son los hechos u obras que se transmiten de una generación a otra de forma oral o escrita. 

La palabra tradición viene del latín traditio que viene del verbo tradere, que significa entregar. Se podría decir que tradición es lo que nuestros antepasados nos han entregado.

En el caso de la Navidad, lo más importante de las tradiciones y costumbres no es sólo su aspecto exterior, sino su significado interior. 

Se debe conocer por qué y para qué se llevan a cabo las tradiciones y costumbres para así poder vivirlas mejor. Este es un modo de evangelizar. 

Existen muchas tradiciones y costumbres que se celebran en el tiempo de Adviento y de la Navidad. 
A continuación, presentaremos una de ellas con una pequeña explicación acerca de su significado y origen: 

Las Tarjetas de Navidad

La costumbre de enviar mensajes navideños se originó en las escuelas inglesas, donde se pedía a los estudiantes que escribieran algo que tuviera que ver con la temporada navideña antes de salir de vacaciones de invierno y lo enviaran por correo a su casa, con la finalidad de que sus padres recibieran un mensaje de Navidad.

En 1843, W.E. Dobson y Sir Henry Cole hicieron las primeras tarjetas de Navidad impresas, con la única intención de poner al alcance del pueblo inglés las obras de arte que representaban el Nacimiento de Jesús.

Fue en 1860, cuando Thomas Nast, creador de la imagen de Santa Claus, organizó la primera venta masiva de tarjetas de Navidad en las que aparecía impresa la frase "Feliz Navidad".

Es una costumbre muy bonita, pues a través de las tarjetas se puede comunicar a todos nuestros seres queridos, la alegría que sentimos por el Nacimiento de Cristo.

Vivamos las tradiciones y costumbres navideñas con el significado interior y no sólo el exterior para preparar nuestro corazón para el nacimiento de Jesús.

Algunas personas te podrán decir que estas costumbres y tradiciones las ha inventado la gente para divertirse y los comercios para vender. Recuerda que hay mucho significado detrás de cada una y trata de vivir estas tradiciones con el sentido profundo que tienen. Así, el 24 de diciembre no solo será un festejo más, sino que habrás preparado tu corazón con un verdadero amor a Dios y a tu prójimo.


Los santos inocentes

Mateo 2, 13-18. Fiesta Santos Inocentes. Quiero estar junto a Ti, Jesús Niño, y dar a conocer a los demás el sentido de la vida. 

Autor: Mario Eduardo García Borjas, LC | Fuente: Catholic.net


Del santo Evangelio según San Mateo 2, 13-18


Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó, y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió a Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años. Conforme a la fecha que los magos le habían indicado. Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.


Oración introductoria


Gracias, Jesús, por el regalo que me haces este día, porque hoy te puedo contemplar como a un niño, que se abandona en mis brazos para que lo cargue y lo ame. Niño Jesús, permíteme comprender tu mensaje. Este día me quiero poner en tu presencia para que me vayas diciendo cómo amar a mi prójimo y a mi familia, y cómo quererte más a Ti. Ayúdame a amar. 


Petición


Señor mío, cuánto dolor siento al escuchar las atrocidades que suceden día con día. Los hombres nos olvidamos de que Tú también fuiste niño. Tú nos das una sonrisa de bebé que nos mueve el corazón. Pero los hombres no entendemos el sentido de la vida. Quiero estar junto a Ti, Jesús Niño, y dar a conocer a los demás el sentido de la vida. 


Meditación del Papa Francisco


Se trata, lo destaco, de personas humanas, que reclaman solidaridad y asistencia, que tienen necesidad de intervenciones urgentes, pero también y sobre todo, de comprensión y de bondad. Dios es bueno, imitemos a Dios. Su condición no puede dejarnos indiferentes. 

Y nosotros, como Iglesia, recordemos que, curando las heridas de los refugiados, los desplazados y las víctimas de tráficos, ponemos en práctica el mandamiento de la caridad que Jesús nos dejó, cuando se identificó con el extranjero, con quien sufre, con todas las víctimas inocentes de la violencia y la explotación. 

Deberíamos releer más a menudo el capítulo 25 del Evangelio según Mateo, donde se habla del juicio final. Y aquí quiero recordar la atención que cada pastor y cada comunidad cristiana deben prestar al camino de fe de los cristianos refugiados y forzadamente desarraigados de su realidad, así como de los cristianos emigrantes.(S.S. Francisco, 24 de mayo de 2013).


Reflexión 


El Papa nos invita a vivir con amor la vida que Dios nos ha dado, pero también a dejar que otros gocen esta vida. Los niños tienen derecho a ser felices y nosotros somos los que debemos ayudarles a que lo sean. Debemos dar ejemplo a los demás de una vida familiar alegre y abierta a la vida. Nuestras familias deben de ser una escuela de valores, pues la familia es la base de la sociedad. El mundo necesita que nosotros estemos comprometidos a decir sí a la vida. Defendamos la vida en nuestro propio hogar y ayudando a otras personas, para evitar la muerte de creaturas tan inocentes. La vida es un don para todos.


Propósito 


Rezar un Padrenuestro y un Ave María por las personas que en este día piensan realizar un aborto, para que Dios toque su corazón y cambien de parecer.


Diálogo con Cristo


Jesús, este tiempo de Navidad es un momento para amarte más a ti y a mi prójimo. Quiero amar más mi vida y quiero hacer que los demás valoren más la suya. Cuando esté desesperado y no encuentre ayuda, recuérdame que hay personas que necesitan de mi oración, que hay personas que no entienden el valor de la vida. Dame valor para amar más mi vida y dar ayuda a personas que se encuentran en situaciones difíciles.



"En los hogares donde hay siempre una cuna que llora, florecen espontáneamente las virtudes, a la par que se destierra el vicio, casi barrido por la niñez que allí se renueva como aura nueva y salutífera de primavera" (Pío XII, Aloc. 20-I-1958)




Preguntas o comentarios al autor

Mario Eduardo García Borjas, LC.



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ACTIO

ACTIO: Ejercicios de navidad. En la jerarquía de
valores de la vida, Dios, el amor y la familia vienen en paquete y son lo
primero. Intensificar la convivencia con la familia. Empeño en la construcción
de la familia. Invertir tiempo en la educación de los hijos. Visión clara del
futuro de cada uno de los hijos y de la familia en conjunto. Los pilares indispensables
de la familia son la unidad, la alegría, la colaboración. Columnas de carga, el
respeto, la paz, la servicialidad, el cariño entrañable.

ORATIO

ORATIO: Niño Jesús, que quisiste de
María en una cueva y crecer en la sencillez y silencio de Nazaret, ayúdame a
quitar de mi vida y de mi entorno las barreras que impiden los lazos
familiares. Gracias por tu ejemplo de sumisión, respeto y amor a José y María,
por tu ejemplo de silencio y laboriosidad en familia, por tu ejemplo de
sencillez y pobreza en el hogar de Nazaret. 

LECTIO DIVINA Un Dios en casa

INVOCATIO: Encontraron a María, a José y al Niño

recostado en el pesebre.


LECTIO: Ecli 3,3-7.14-17. El que honra a su padre encontrará alegría en sus hijos y cuando ore, será

escuchado. Sal 127,1-5. Tus hijos serán como retoños

de olivo alrededor de tu mesa. Col 3,12-21. Mujeres, respeten a su marido como corresponde a los

discípulos del Señor. Maridos, amen a su mujer, y no le amarguen la vida.

Hijos, obedezcan siempre a sus padres, porque esto es agradable al Señor. Mt 2,13-23. Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Cuando murió Herodes,

José se levantó tomó al niño y a su madre y se estableció en una ciudad llamada

Nazaret.


MEDITATIO:  Algo debe tener la

realidad de una familia cuando el mismo Dios quiso llamarse Padre, Hijo y

Espíritu Santo. La propagación de la especie humana en unidades familiares ha

existido siempre y en todas las culturas. El cuarto mandamiento del decálogo

apunta a la unidad y autoridad de la familia por el respeto de los hijos a los

padres. El Hijo de Dios vino al mundo no como un meteorito caído del cielo,

sino en familia. Nada de sangre real ni de palacios y alfombras, pero nacido de

María desposada con José. La familia después de la muerte de Herodes se

estableció en una casa de Nazaret y tan ordinaria y común debió ser la vida

privada del Señor que en no más de 3 líneas de texto se consignaron 30 años de

vida en familia. Muchas son las fiestas litúrgicas durante la vida pública del

Señor. Del silencio y encierro en Nazaret, la Iglesia toma muchas lecciones,

pero celebra sólo la fiesta de la Sagrada Familia. La familia humana le dio el

apellido, la educación, los modales, la forma de vestir y de comer. Del padre

se aprende el arte del trabajo, la responsabilidad, el orden, la autoridad. De

la madre se aprende el amor, la bondad, la contemplación, la actitud de

servicio, la resignación, la valentía. Del seno de la familia, Jesús

experimentó la artesanía, el oficio de pastor y la pérdida de las ovejas; la

semilla de mostaza, la de trigo y la cizaña en los campos sembrados en terreno

pedregoso y en tierra fértil; la higuera, los dátiles y la clemencia del

tiempo; el agua de pozo, las vides y las torres; los trabajadores asalariados y

los enamorados del trabajo y del porvenir. De la familia, el Señor tomó todos

sus temas de enseñanza y adoctrinamiento. De la familia aprendió a curar a los

enfermos y atender con premura y desgaste las necesidades de los vecinos.

Habría el pedigüeño de todas horas, la viuda de la periferia, el enfermo de la esquina,

el fariseo y el doctor de la ley. De la familia el Señor toma las costumbres,

los hábitos, los valores, los modos de ser. Jesús, en calidad de “verdadero

hombre”, de no ser Nazareno, de no ser pueblerino, tal vez sería Jerosolimitano

o Sidonense, y sus gestos y costumbres, en cuanto hombre, serían otras. Pero

fue hijo de carpintero –así lo identificaron- y a su madre apenas se menciona

en los textos sagrados. Jesús toma un aire de familia modesto, austero,

sencillo, discreto, piadoso. No es de metrópoli ni de capital de estado, es aldeano,

es provinciano, es.., por decirlo así, ranchero. Independientemente de las

circunstancias externas, el mensaje del Dios nacido en Belén es tan humano y

carnal que escandaliza y es calificado de necedad. Un Dios hecho carne, un Dios

de familia y de aldea. Ya nadie necesita ser teólogo, ni gran pensador. Dios

nació hombre de familia, al alcance de los pastores, en medio de los borricos y

las ovejas. Así quiso el Dios altísimo venir al mundo. De lo que nadie está

seguro es del concepto que hoy los humanos quieren hacer de la familia, cuando

los géneros ya son más de dos, la generación es de muchas maneras, la

convivencia y crecimiento de los niños se contempla también sin padres

biológicos. 


ORATIO: Niño Jesús, que quisiste de

María en una cueva y crecer en la sencillez y silencio de Nazaret, ayúdame a

quitar de mi vida y de mi entorno las barreras que impiden los lazos

familiares. Gracias por tu ejemplo de sumisión, respeto y amor a José y María,

por tu ejemplo de silencio y laboriosidad en familia, por tu ejemplo de

sencillez y pobreza en el hogar de Nazaret. 


CONTEMPLATIO:  Un Dios en casa 


ACTIO: Ejercicios de navidad. En la jerarquía de

valores de la vida, Dios, el amor y la familia vienen en paquete y son lo

primero. Intensificar la convivencia con la familia. Empeño en la construcción

de la familia. Invertir tiempo en la educación de los hijos. Visión clara del

futuro de cada uno de los hijos y de la familia en conjunto. Los pilares indispensables

de la familia son la unidad, la alegría, la colaboración. Columnas de carga, el

respeto, la paz, la servicialidad, el cariño entrañable.

Texto completo de la alocución del Papa Francisco a la hora del ángelus

 Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
En este primer domingo después de Navidad, la Liturgia nos invita a celebrar la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret. En efecto, cada pesebre nos muestra a Jesús junto a la Virgen y a San José, en la gruta de Belén. Dios ha querido nacer en una familia humana, ha querido tener una madre y un padre. Como nosotros.

Y hoy el Evangelio nos presenta a la Sagrada Familia en el camino doloroso del exilio, en busca de refugio en Egipto. José, María y Jesús experimentan la condición dramática de los prófugos, marcada por el miedo, la incertidumbre y las estrecheces (Cfr. Mt 2, 13-15.19-23).

Lamentablemente, en nuestros días, millones de familias pueden reconocerse en esta triste realidad. Casi cada día la televisión y los periódicos dan noticias de prófugos que huyen del hambre, de la guerra, de otros peligros graves, en busca de seguridad y de una vida digna para ellos y para sus propias familias.

En tierras lejanas, incluso cuando encuentran trabajo, no siempre, no siempre los prófugos y los inmigrados encuentran acogida verdadera, respeto, aprecio de los valores de los que son portadores. Sus legítimas expectativas chocan con situaciones complejas y dificultades que parecen, a veces, insuperables. Por esta razón, mientras fijamos la mirada en la Sagrada Familia de Nazaret en el momento en que está obligada a hacerse prófuga, pensemos en el drama de aquellos migrantes y refugiados que son víctimas del rechazo y de la explotación. Que son víctimas de la trata de personas y del trabajo esclavo. Pero también pensemos en otros “exiliados”, yo los llamaría “exiliados escondidos”, aquellos “exiliados” que puede haber dentro de las mismas familias: los ancianos, por ejemplo, que a veces son tratados como presencias molestas. 

Muchas veces pienso que un signo para saber cómo va una familia es ver cómo se tratan en ella a los niños y a los ancianos.

Jesús ha querido pertenecer a una familia que ha experimentado el exilio, para que nadie se sienta excluido de la cercanía amorosa de Dios. La fuga en Egipto a causa de las amenazas de Herodes nos muestra que Dios está allí donde el hombre está en peligro, allí donde el hombre sufre, allí donde escapa, donde experimenta el rechazo y el abandono; pero Dios también está allí donde el hombre sueña, espera volver a su patria en la libertad, proyecta y elige para la vida y la dignidad suya y de sus familiares.

Hoy nuestra mirada sobre la Sagrada Familia nos deja atraer también por la sencillez de la vida que ella conduce en Nazaret. Es un ejemplo que hace tanto bien a nuestras familias, las ayuda a convertirse cada vez más en comunidad de amor y de reconciliación, en la que se experimenta la ternura, la ayuda recíproca, el perdón recíproco. 

Recordemos las tres palabras clave para vivir en paz y alegría en la familia: “permiso”, “gracias”, “perdón”. Cuando en una familia no se es entrometido, cuando en una familia no se es entrometido y se pide permiso, cuando en una familia no se es egoísta y se aprende a decir gracias, gracias, y cuando en una familia uno se da cuenta de que ha hecho algo malo y sabe pedir perdón, ¡en esa familia hay paz y hay alegría!

Recordemos estas tres palabras. Pero podemos repetirlas todos juntos.¡He! Permiso, gracias, perdón. Todos: Permiso, gracias, perdón.

Pero también quisiera animar a las familias a tomar conciencia de la importancia que tienen en la Iglesia y en la sociedad. En efecto, el anuncio del Evangelio pasa ante todo, a través de las familias, para alcanzar después los diversos ámbitos de la vida cotidiana. 

Invoquemos con fervor a María Santísima, la Madre de Jesús y Madre nuestra, y a San José, su esposo. Pidamos a ellos que iluminen, consuelen, guíen a toda familia del mundo, para que se pueda cumplir con dignidad y serenidad la misión que Dios le ha encomendado. 

(Traducción de María Fernanda Bernasconi – RV).

Oración del Papa Francisco a la Sagrada Familia:

«Jesús, María y José,
en ustedes contemplamos
el esplendor del amor verdadero,
a ustedes nos dirigimos con confianza.

Sagrada Familia de Nazaret,
haz que también nuestras familias
sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.

Sagrada Familia de Nazaret,
que nunca más en las familias se vivan experiencias
de violencia, cerrazón y división:
que todo el que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la sanación.

Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda despertar en todos la conciencia 
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José,
escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén.