viernes, 25 de octubre de 2013

Reconciliación


INVOCATIO: Soy tuyo, sálvame, Señor.
 LECTIO: Rom 7,18-25. El bien que quiero hacer no lo hago; y el mal que no quiero hacer, eso hago. Sal 118,66.68.76-77.93-94. Instrúyeme, Señor, en tus leyes. Lc 12,54-59. Sabes interpretar el clima pero no el tiempo. Recomendación para reconciliarse con el que pleitea, no sea que vayas a la cárcel.
MEDITATIO:  Las previsiones del clima para los bisabuelos era algo simple e infalible. No existían medidores electrónicos ni conexiones al satélite para informar por el teléfono móvil. Era una deducción precisa basada en la dirección del viento, la época del año, el lugar y a veces los dolores reumáticos. Ellos sabían con certeza si era el caso de un chubasco, una sequía, un vendaval. Claro, no existía tampoco el calentamiento global. Pero mucho más difícil que el clima era y es interpretar los signos de los tiempos. El tiempo no como clima, sino como panorama y pulso del mundo. Ya conocer lo que sucede con uno mismo, las fuerzas e inclinaciones de la carne, las reacciones de la psicología y los impulsos del corazón es todo un arte. Mucho más complejo aún, es interpretar lo que sucede en el corazón del mundo. Intuir a dónde va la humanidad, qué es lo que la mueve, cuáles son los intereses ocultos que manejan las masas. San Pablo se muestra confundido de hacer lo que no quiere y dejar de hacer lo que quiere. Es el pecado y del pecado sólo Jesús lo podrá librar. El Maestro se admira de que la gente sepa leer el aspecto externo de la tierra y del cielo, pero no sepan interpretar los tiempos presentes. En efecto debido a la variedad de lecturas, había en tiempo de Jesús, multitud de grupos como los zelotes, los esenios, los herodianos, los fariseos, los saduceos. Cada uno con su propia visión y ninguno capaz de ceder ante el otro. Rivales a muerte. Todo lo dicho en esta perícopa es el preámbulo para asesorar a la gente en el tema de la reconciliación. Nada hay de lo humano que no tenga eco en el corazón del Señor. Jesús aconseja ponerse de acuerdo mientras se va de camino, antes de que sea demasiado tarde. Mientras dura la vida es tiempo apropiado para reconciliarse con Dios, con la familia, con la sociedad. El capítulo 12 de San Lucas cierra con broche de oro. Así interpreta el Maestro los signos de los tiempos. ¡Qué hermosa visión de las cosas, de la realidad! El hombre está sumergido en un mar de contradicciones, luchas, sueños, pleitos. La interpretación más acertada sobre el rumbo de los tiempos se cifra en una palabra: reconciliación. La del pequeño con mamá, después de lavar el coche de papá con piedra pómez. La del galán con su novia hermosa. La del Señorón caprichoso y cornudo con su esposa. La del empleado incumplido y marrullero con su patrón. La del incorregible delincuente con la sociedad, la familia, los amigos. La del pecador arrepentido con su Dios. Después de todo, no hay crimen tan horrendo y monstruoso que el de Arriba no pueda perdonar. El amor es más fuerte. La reconciliación es la clave de interpretación de todos los tiempos pasados y futuros, funestos y admirables. Nada más bello, más musical, más armonioso en la sinfonía del mundo y de la historia que la reconciliación de la creatura con su Creador.

ORATIO: Jesús, Señor y Dios mío, he aprendido hoy a interpretar los tiempos. Aleja de mi corazón todo resentimiento y rencor. Quiero hacer las paces con todos, quiero descubrirte en cada ser humano, pero en especial en las personas que me caen mal, en aquellos que me resultan desagradables, detestables y enojosos. Te pido perdón, Padre de misericordia por tantas veces que he rechazado y pensado mal de los demás.

CONTEMPLATIO:  Reconciliación Image and video hosting by TinyPic

ACTIO: Ejercicio de reconciliación. La confesión es el sacramento de reconciliación por excelencia. Igual que no hay humano sin pecado, tampoco hay quien nunca se haya disgustado. Pedir perdón y otorgar perdón es el telón de fondo en el escenario de este mundo. Que hoy me levante de la oración habiendo alejado de mi corazón todo disgusto, discordia, resentimiento. 

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